Tu menú de boda tiene que sorprender, encantar y confirmar a todos tus invitados el cariño que has puesto en la organización de tu gran día. Sin embargo, pese a que tus esfuerzos se concentren en lograr la combinación perfecta de platos, sabores e ingredientes, puede que necesites duplicarlos.

A tu boda acudirán muchos amigos y familiares y, ese menú único que planeas ofrecer podría interferir con sus creencias o su salud. Descubre cuáles son los principales alimentos prohibidos y toma mejores decisiones.

Religiones: un menú de boda para cada tipo de creencias

Una de las primeras cosas que se te pasa por la cabeza a la hora de pensar en si necesitarás diseñar un menú de boda especial son las religiones. Dependiendo de las que profesen algunos de tus invitados te conviene estar preparada para un menú alternativo, ya que:

  • Por todos es conocida la prohibición de comer carne de cerdo para quienes siguen esta religión. Sin embargo, no es la única que les afecta y que deberías tener en cuenta en tu menú de boda, si algunos de tus amigos son musulmanes. Además, también habría que tratar de evitar servir carnes de caza, o platos preparados con sangre de los animales. Si tu boda tendrá una inspiración exótica, olvídate de un menú que incluya bocados elaborados a partir de carne de reptil, puesto que están en la lista de alimentos prohibidos para el Islam. Interesa recordar las fechas en que los musulmanes celebran el Ramadán, un mes entero dedicado al ayuno. Y, por último, para brindar, nada de bebidas alcohólicas.

  • Hinduismo. El menú de boda que ofrezcas a tus amigos hinduistas no tendría que contener ningún producto derivado de la vaca, ni su carne, ni su leche. Esto limita los platos principales y también los postres. Además, se debería evitar consumir carne de animal, ya que entre sus creencias está la reencarnación. Sería muy práctico hablar con tu servicio de catering y buscar alternativas veganas, para que puedan celebrar contigo su gran día, sin tener que preocuparse de nada más.

  • Budismo. Los budistas no comen carne, aunque sí pescado. También pueden probar los productos lácteos. Estas dos concesiones abren la puerta a miles de opciones a los profesionales que se ocuparán de diseñar el menú de boda. No obstante, conviene tener presente que existen algunos días de ayuno, que convendría localizar, para evitar que coincidan con el de tu celebración.
  • Judaísmo. Los judíos solo pueden tomar alimentos Kashrut, es decir, los que se consideran apropiados según lo establecido en los principios bíblicos del Levítico. Además de advertir al servicio de catering que necesitarán abastecerse de proveedores especializados, el equipo que se ocupe de la elaboración del menú deberá cumplir con una serie de reglas. Una de las más importantes dicta que no se debería comer cerdo, liebre, conejo ni ningún otro animal que no tenga la pezuña hendida y sea rumiante.

  • Cristianismo. Aunque pudiera parecer que no se necesitaría tener previsto un menú de vida especial para quienes tienen estas creencias, lo cierto es que, si cumplen sus preceptos estrictamente, quizás no deseen comer carne los viernes durante la Cuaresma.

La salud es lo primero: menú de boda para embarazadas, alérgicos e intolerantes a algunos alimentos

En algunos casos es la salud la que dicta que se puede y no puede comer. Habrá invitados a tu boda que hayan sido diagnosticados de alergia alimentaria. En ese caso, probar los ingredientes prohibidos podría tener serias consecuencias.

Mareos, hinchazón de labios, cara o lengua, urticaria, vómitos, eccema, dolor abdominal o sensación de hormigueo son solo algunos de los efectos de entrar en contacto con un alérgeno. Los más graves tiene que ver con la anafilaxia, una reacción alérgica catalogada como “grave” que podría derivar en la pérdida del conocimiento.

En el caso de quienes tienen una intolerancia, podrían o no desencadenar estos síntomas.

Otro grupo de riesgo a tener en cuenta en el diseño de un menú de boda son los celíacos. Aunque no se trata de una alergia, sino de una enfermedad autoinmune, al contacto con el gluten se produce una reacción más compleja e igual de dañina, si no se trata a tiempo.

Por último, las embarazadas necesitan un cuidado especial en la comida o cena de tu boda. Lácteos sin pasteurizar, quesos azules o pescados y mariscos crudos, huevo crudo, carnes poco hechas, pates o foie, embutidos, jamón poco curado, algas pardas, brotes germinados y verduras sin lavar conforman una lista de alimentos a evitar. A ellos hay que sumar las bebidas alcohólicas, por lo que tendrás que buscar alternativas más saludables para el momento del brindis.

Y, si quieres que tus amigas embarazadas disfruten al máximo de tu celebración, no te olvides de ofrecerles manzanilla y otras infusiones digestivas, así como agua con gas, que les ayudará a reducir el malestar propio de los primeros meses en este estado.

evento limón

Vegetarianos o veganos: un menú de boda sostenible y sin carne

Por último, al planificar el menú de boda necesitas tener en cuenta a quienes, por convicción, no desean alimentarse de animales. Los veganos son quienes llevan más al extremo su determinación, mientras que entre los vegetarianos hay quienes pueden tomar huevos y leche.

Informarte de las necesidades especiales de tu familia y amigos es fundamental para asegurar que en tu gran día la experiencia será igual de satisfactoria para todos. La forma más efectiva de conseguirlo es ampliando tus invitaciones de boda con una tarjeta de confirmación de asistencia y, en ella, incluyendo una casilla que solicite menú especial.

La ventaja de plantearlo de esta forma es tener margen de maniobra suficiente para diseñar un menú de boda igual para todos, que tenga en cuenta todas las necesidades especiales, o bien, un menú de boda principal, y varios adaptados a los requerimientos de los distintos invitados.