¿Un evento de hielo en pleno verano? Sí, y como diría la canción, “no estamos locos, que sabemos lo que queremos”. Si lo que necesitas es cautivar a la audiencia y llamar la atención de la gente, tienes que dar un golpe de efecto.

En plena época de subida de las temperaturas, elegir una temática inspirada en los polos, los glaciares, los icebergs, Groenlandia, Amundsen, el “on the rocks”, Frozen, el esquí, la escarcha o el Ártico te ayuda a sumar puntos… aunque la planificación esté centrada en cualquier cosa que se encuentre bajo cero.

¿Sientes curiosidad? ¿Te gustaría saber cómo organizar un evento de hielo en pleno verano?

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Las claves para que un evento de hielo en pleno verano salga bien

La decoración juega un papel clave en un encuentro de estas características. Si hablamos de un evento de hielo en pleno verano y, además del sol radiante de un jardín, se ven flores y planta, frondosas por todas partes, los niveles de realismo descenderán rápidamente hasta perderse por completo. No es ése el tipo de contrastes que debes buscar.

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Lo cierto es que no es fácil planificar una jornada de este tipo, pero, si se hace bien, no hay nada que pueda competir con un evento de hielo en pleno verano. Si aceptas el desafío, toma nota de las claves:

  1. Asegúrate que los tonos predominantes son el blanco, el gris o el azul.
  2. Minimiza la presencia de plantas y, en vez de eso, juega con la decoración basada en cristales, plexiglás o espejos.
  3. Los fenómenos meteorológicos necesitan tener cabida en un evento de hielo en pleno verano.

Olvídate de las formas redondeadas y elige figuras angulosas; combina los tonos blancos más diversos con azules claros y grises con personalidad en las zonas principales y los lugares de paso y, para terminar, haz que la tormenta se convierta en fenómeno de masas. Lo conseguirás con 3 elementos:

  • Un túnel del viento. Debe ser una zona que comunique otras, no un lugar previsto para quedarse. Además de instalar grandes ventiladores que muevan el aire a una velocidad moderada pero perceptible, en las paredes puedes proyectar imágenes de las zonas más frías del planeta.

  • Un punto de nieve. No hablamos de merengue, aunque puede formar parte de la oferta gastronómica de este día tan peculiar del mes de julio o de agosto; sino de u punto estratégico donde, durante todo el evento, caiga nieve artificial.
  • El photocall bajo cero. Será el lugar más loco, donde los asistentes a tu evento querrán sacar su vena cómica, aventurera o polar. Accesorios relacionados con la temática, efectos especiales ad hoc y la retransmisión en directo en redes de todas las instantáneas que se tomen en este punto, con el hashtag adecuado te harán ganar en popularidad.

Lo que no puede faltar en un evento inspirado en los lugares más fríos del planeta

Cuando planeas un evento de hielo en pleno verano a conciencia y vas poniendo en práctica todas estas ideas y muchas más, solo te falta asegurar que todos los detalles están alineados con tu propósito. Aquí es donde entra en juego el servicio de catering.

Este equipo de profesionales debe conocer tu objetivo, ilusionarse con la idea tanto como tú y ayudarte a revolucionar el verano bajando las temperaturas, al menos figuradamente, de todas las formas posibles.

Algunas de las maneras en que juntos podéis conseguirlo son:

  • Ofreciendo cócteles con humo de hielo seco.

  • Sirviendo chupitos con luces inspiradas en los colores de la aurora boreal.
  • Preparando galletas en forma de copo de nieve con su glaseado con el logo corporativo.

  • Diseñando sorbetes con sabores inesperados y trampantojos que hagan creer a la vista que se va a probar algo que en realidad sea otra cosa.
  • Elaborando un menú de picoteo en línea con el tema del evento.
  • Haciendo espectáculos de cocina en directo que sirven “los bocados de la expedición Amundsen”.
  • Asegurándose de que a nadie la falta hielo en la bebida.
  • Preparando los granizados más refrescantes, para seguir haciendo descender el mercurio.

Por supuesto, los camareros y doncellas deberán ir vestidos para la ocasión y no faltarán los simpáticos pingüinos asomándose entre los corners que elijas. Los bodegones se ajustarán a la temática y, si hacemos caso de la gama de colores predominante, entonces está claro que el carrito de los quesos no puede faltar.

En cada uno de los puestos habrá un mapa que indique qué parte de la expedición se ha recorrido ya y un termómetro que ayude a los asistentes a este peculiar evento de hielo en pleno verano a ser conscientes de qué temperaturas bajo cero están siendo capaces de soportar.

Por último, se ofrecerán aguas pero, en vez de aromatizadas, estarán refrescadas, a diferentes temperaturas para que el público elija qué sensación quiere probar en el paladar.

¿Listo para ofrecer las sensaciones más increíbles en un evento único? ¿Tienes ganas de organizar un evento extremo, muy original y con altas dosis de humor? No lo dejes para mañana y empieza la planificación del encuentro que diferenciará tu marca.