Nuestras fincas para bodas de invierno en Madrid

Una boda de invierno puede ser espectacular: luz más suave, ambientes cálidos, velas, decoración de temporada y una sensación de “planazo” en cuanto entras a un salón bonito y bien montado. Para que salga redondo, la clave es elegir una finca para bodas en Madrid que funcione de verdad en invierno: interiores con encanto, logística fácil y un plan B sólido.

Finca las as llaves del Carmen

Situada a tan solo 30 minutos de Madrid. En Valdemorillo cerca del embalse de Valmayor.

Las Llaves del Carmen es una finca para bodas única y encantadora. Sus pinos crean un ambiente íntimo y diferente donde celebrar vuestros momentos especiales.

Finca casa del Esquileo

La Casa del Esquileo de Cabanillas del Monte fue construida a finales del siglo XVIII.

Ubicada a 10 minutos de Segovia. Ofrece una gran variedad de rincones llenos de encanto y misterio.

Un entorno rural y con un maravilloso paisaje natural. Tiene una capacidad para 350 personas.

Fincas para bodas Laurel

Finca el Pendolero

En el monte de El Pardo, con el skyline de Madrid de fondo, se alza la finca para bodas, El Pendolero.

Tiene un estilo colonial y campestre, con cierto toque vintage.

Con capacidad hasta 500 personas, nunca perderéis de vista el hermoso paisaje que rodea a la finca.

Finca para Bodas el Pendolero

Andrea

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Finca el Gasco

El Gasco es un lugar mágico enclavado en un parque natural a orillas del Guadarrama donde crear la boda de vuestros sueños. Situada en Torrelodones a tan solo 20 minutos de Madrid.

Una boda en sus jardines frente a una casa palacio os brindan la posibilidad de festejar a la sombra de sus árboles o bajo sus luces de cuento.

Finca las Margas

Las Margas es vuestra finca para bodas ideal. Situada bajo la sierra de Guadarrama con un antiguo caserío de labranza del siglo XVII rehabilitado para celebrar momentos únicos.

Se encuentra a 50 minutos de Madrid y a 15 minutos de Segovia.

La finca está atravesada por un rio que crea hermosos paisajes y los convierte en escenarios perfectos para celebrar ceremonias civiles bajo castaños centenario.

Finca el Hormigal

Finca del siglo XVIII, para celebración de bodas y eventos de empresa en Madrid, situada en un entorno natural privilegiado con espectaculares vistas panorámicas de la sierra de Madrid.

La finca cuenta con espacios interiores preciosos, que se adaptan perfectamente a cualquier clima o estilo de boda.

Finca el Monasterio de Lupiana

En el Monasterio de Lupiana pueden estar cómodos hasta 450 personas.

Si has soñado con una boda en un lugar histórico, puede que no tengas que darle más vueltas. Ponemos rumbo a Guadalajara.

La ceremonia en su iglesia o en los espacios pensados para bodas civiles, el coktail en los jardines y la comida o cena en pleno claustro del siglo XIV.

Finca el Castillo de Pedraza

El Castillo de Pedraza es una finca para bodas cerca de Madrid que te permite celebrar tu boda en un entorno medieval único e irrepetible.

Situado en el pueblo de Pedraza, a 35 minutos de Segovia. En la zona podrás encontrar iglesias románicas espectaculares, o si queréis celebrar vuestra boda civil, en el propio Castillo hay zonas preciosas para la ceremonia

Finca el Mirador del Sauce

El mirador del sauce es una finca para bodas de 4 hectáreas.

Situadas en plena naturaleza con vistas espectaculares de Madrid.

Cuenta además con una bonita casa con piscina y 5 habitaciones.

Para que disfrutes con tus invitados más especiales.

Y os despertéis rodeados de naturaleza

Finca La Casona de Torrelodones

La Casona de Torrelodones es una finca para bodas rústica en la sierra madrileña de de 260.000 metros cuadrados.

La residencia principal ofrece unas impresionantes vistas sobre Madrid y el monte del Pardo

Edificada en 1929 contando con el granito y la madera como elementos fundamentales en su construcción. A tan sólo 20 minutos de Madrid

Finca El Castillo de Castilnovo

Es una fortaleza situada en la depresión del Valle del río San Juan, en el condado de Castilnovo, entre Villafranca y Valdesaz y muy próximo a Sepúlveda, rodeada de un bosque de encinas, álamos, chopos y sabinas.

Es un castillo con un origen incierto que data posiblemente del siglo VIII. A lo largo de los siglos, ha experimentado numerosas transformaciones y cambios de propiedad, desde ser residencia de nobles y reyes hasta convertirse en un espacio para eventos y bodas en la actualidad.

Finca Aal Cachucho

Aal Cachucho es una finca para bodas ¡DIFERENTE!

Con un punto ‘happy’, energía positiva y buen rollo que se transmite a través de todos los detalles y decoraciones de la finca.

La alternativa hipster a las fincas para bodas más tradicionales.

Y tiene una espacio cuidadosamente decorado para cada momento, te encantará su jardín rodeado de velas para la cena y el lugar elegido para la ceremonia en lo alto de la colina.

Finca Casa de Oficios

A 45 minutos de Madrid está la finca para bodas Casa de Oficios, una finca campestre en plena vega del Jarama.

Si tu boda va a ser religiosa, tienes la basilica de Torrelaguna a sólo 10 minutos. Si será civil, podrás casarte en pleno campo con la sierra norte madrileña como testigo.

¿O quizá prefieras una ceremonia en su preciosa bodega?

Los lavaderos de rojas

Los Lavaderos de Rojas es una finca para bodas histórica del siglo XVI situada a tan solo 10 minutos del casco histórico de Toledo y a menos de una hora de Madrid.

La casa-palacio es el perfecto escenario para vuestra boda. Y los jardines que la rodean, con capacidad para más de 400 invitados, son perfectos para cocktail, cena y bailes al aire libre.

El molino de manto

Tu boda en una finca para bodas en un jardín con palmeras, sauces llorones y una vegetación espectacular.

La primera construcción de este molino harinero data del año 1752. Un edificio que ha sido protagonista en la historia de España, ya que sirvió de cuartel de enlace para las tropas invasoras durante la guerra de la Independencia.

¿Qué tiene que tener una finca para boda de invierno en Madrid?

 

  • Un interior que no parezca “segunda opción”
    Si llueve o hace frío, el banquete (y muchas veces el cóctel) se disfrutan dentro. Lo importante es que el espacio interior sea precioso y tenga la misma intención estética que el exterior.

  • Plan B real y bien pensado
    No vale con “ya veremos”. Busca espacios cubiertos, salones de banquete y opciones claras para ceremonia y cóctel.

  • Comodidad para invitados
    Accesos, aparcamiento, guardarropa, baños cerca, y una distribución que evite traslados largos al aire libre.

  • Ritmo de celebración adaptado a invierno
    Ceremonia un poco antes, cóctel con estaciones calientes, y un banquete que abrace (literalmente) con platos y montajes de temporada.

¿Por qué el invierno puede ser la mejor temporada para casarse en Madrid?

Las bodas de invierno tienen algo que en otras estaciones cuesta conseguir: una sensación de refugio y celebración íntima. En fincas, esto se traduce en interiores bien ambientados, iluminación cálida y una experiencia más “recogida” que suele gustar mucho a los invitados. Además, al no depender tanto del exterior, se puede diseñar el día con un ritmo más controlado y previsible.

¿Qué debe tener un interior de una finca para bodas que funcione de verdad?

En invierno, el interior no puede ser un “plan B”: tiene que ser el escenario principal con el que estéis igual de contentos. Busca salones con buena luz (natural o artificial), techos con carácter, espacio suficiente para montar ceremonia/cóctel si hiciera falta y una acústica razonable para que se pueda hablar durante el banquete. Si el interior es bonito, todo lo demás se vuelve más fácil.

Plan B real en las fincas para bodas de invierno

Un plan B real es aquel que está pensado para usarse sin improvisar: espacios cubiertos definidos para ceremonia, cóctel y banquete, accesos cómodos y una transición lógica entre zonas. En la visita, pide que te enseñen exactamente dónde iría cada momento si llueve o hace frío, y cómo quedaría el montaje (no solo “podríamos hacerlo aquí”). Si te lo muestran con seguridad y con ejemplos, suele ser buena señal.

Cóctel de boda y experiencia gastronómica pensada para el frío

En invierno funciona muy bien diseñar un cóctel más “confort”: bocados calientes, estaciones que se disfruten sin prisa y un inicio que haga sentir a los invitados atendidos desde que llegan. También ayuda pensar en la logística: que el cóctel sea total o parcialmente en interior, o que tenga apoyo cubierto para que nadie esté pendiente del frío y la experiencia se mantenga fluida.

En resumen, si queréis una boda redonda en temporada fría, la decisión más importante es elegir fincas para bodas de invierno Madrid que funcionen de verdad en interior, con un plan B claro y una logística cómoda para los invitados. Cuando el espacio está bien pensado, el invierno juega a vuestro favor: se crea un ambiente más íntimo, cálido y elegante, la iluminación transforma el lugar y la experiencia gastronómica se disfruta aún más. Por eso, al buscar fincas bodas invierno Madrid, priorizad un interior con personalidad, recorridos sencillos y una organización que no dependa del tiempo: así tendréis tranquilidad y una celebración preciosa, haga el día que haga.

 

Preguntas frecuentes sobre las fincas para bodas de invierno en Madrid

La clave es que el interior sea el plan principal y no una alternativa. Antes de reservar, pedid que os enseñen exactamente dónde irían la ceremonia, el cóctel y el banquete si hace mal tiempo, y cómo quedaría el montaje. Si el plan B está claro, es bonito y está preparado para usarse sin improvisar, vais sobre seguro.

Un salón con personalidad, buena iluminación (natural o cálida), distribución cómoda para invitados y una temperatura agradable. También ayuda que haya zonas conectadas para evitar desplazamientos al exterior y que existan espacios “de apoyo” como hall amplio, guardarropa y baños accesibles.

Se puede, pero lo más recomendable es plantearlo como mix: una parte interior cómoda y, si el tiempo lo permite, un exterior breve para fotos o algún momento especial. Lo importante es que nadie tenga que pasar frío para disfrutar del cóctel, y que haya una alternativa cubierta real.

Preguntad por el plan B detallado, calefacción y confort, tiempos de montaje, accesos y aparcamiento, zonas cubiertas para transiciones, límites de horario/ruido y cómo se organiza cada parte del evento (ceremonia, cóctel, banquete y baile). Cuanto más concreto sea todo, menos sorpresas tendréis.

En invierno suele ir mejor adelantar un poco la ceremonia para aprovechar la luz natural en fotos y dejar los momentos más “wow” para cuando ya es de noche: entrada al banquete, iluminación ambiental, primer baile o fiesta. Así se aprovecha la estética invernal sin que el día se sienta corto.

Es totalmente posible. En vez de decorar con elementos navideños, podéis apostar por un estilo elegante y atemporal: velas, tonos neutros, verdes naturales, textiles cálidos y luz ambiental. Si la finca ya tiene encanto interior, la decoración puede ser más sutil y aun así quedar espectacular.

En invierno funcionan muy bien propuestas más “confort”: estaciones calientes, platos de temporada y un cóctel que combine bocados templados con opciones ligeras. La experiencia se disfruta más si el ritmo del servicio es fluido y si el espacio permite comer y moverse sin depender del exterior.

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